La madrileña no quiere una polla pequeña

Aris Dark es la típica zorrita pequeña y manejable a la que todos nos querríamos follar alguna vez. Con ese rollito que le dan los tatuajes puede seducir a cualquiera, pero donde realmente enamora es en las distancias cortas, por eso no duda en arrodillarse para hacer una felación y acabar de conquistar al afortunado. Después de pasarse un buen rato dando placer es hora de recibirlo, y esas embestidas desde atrás son de lo mejorcito.

Muestra su flexibilidad con alguna postura exigente, aunque lo mejor llega cuando el tío se sienta en el sofá y ella se pone a cabalgar. Con resistencia y potencia se consigue todo en esta vida, y para rematar la faena se lleva uno buenos pollazos y una corrida que le llena toda la boca. Si es que después de un polvazo como este, la mejor idea es hidratarse bien para no perder sales minerales.