Defendiéndose con sus tetas hasta correrse

Un día decide pasar un rato diferente en su casa llamando a un viejo conocido, sintiendo unas ganas tremendas de que le mamaran esas tetas ya que hace tiempo que no tenía un buen tipo que la hiciera sentir mujer como nunca antes lo había echo. Apenas se da cuenta de las malas intenciones que tiene Agust ames, decide hacerle cosas ricas como empezar por chuparle bien ricas las tetas ya que es uno de los deseos de esta mujer que la motivaban a poner cachondo a este pobre hombre que solo quería follarla. Quitándose la ropa hasta quedando desnudos en en el cuarto, da por empezar a tocarla hasta que se deja llevar por completa logrando metérsela una y otra vez, haciéndola sentir una verdadera zorra en serie ya que quería sentir una bien rica como esa hace mucho tiempo quedando bien contenta tras recibir un castigo de placer cómo el que le brindaba su invitado